El caso más preocupante se registró en Fusagasugá, donde personas lanzaron pólvora desde un vehículo en movimiento en pleno sector céntrico, exponiendo a peatones, conductores y viviendas a explosiones y chispas incandescentes. Pero la situación fue aún más grave cuando, según el reporte oficial, artefactos pirotécnicos también fueron arrojados contra la estación de bomberos del municipio. Un acto que pudo haber provocado un incendio o una emergencia mayor, debido a la presencia de equipos, materiales y vehículos operativos.

 

El capitán Álvaro Eduardo Farfán Vargas, delegado departamental de Bomberos, recordó que en Fusagasugá no existe ningún decreto que autorice el uso de pólvora, por lo que su manipulación y transporte constituyen una infracción que puede acarrear sanciones administrativas y penales.

 

Las cifras reflejan una tendencia preocupante. Entre el primero y el 18 de diciembre de este año, se han registrado 29 personas lesionadas por pólvora en 19 municipios del departamento. Nueve de las víctimas son menores de edad. Soacha y Facatativá encabezan la lista con cuatro casos cada uno, mientras que municipios como Villeta, Fusagasugá, Gachancipá, Cajicá y Zipaquirá también reportan heridos.

 

El balance muestra un aumento del 38 por ciento frente al mismo periodo del año anterior, lo que refuerza la preocupación de las autoridades por el deterioro del comportamiento ciudadano durante las festividades.