La Agencia Nacional de Infraestructura, en conjunto con la concesión Ruta Bogotá Norte, dio luz verde al inicio formal de uno de los planes de movilidad más relevantes para la capital y su área metropolitana. Sin embargo, el comienzo de las obras tomará algunas semanas mientras se completan requisitos técnicos y ambientales.

 

Durante un periodo estimado de 77 días, la concesionaria deberá ajustar diseños y cumplir con condiciones exigidas por las autoridades, especialmente en lo relacionado con el impacto ecológico del proyecto.

 

Las primeras acciones se concentrarán en el tramo comprendido entre las calles 191 y 245, donde se desarrollará una ampliación significativa. Este segmento contempla nuevos carriles mixtos en ambos sentidos y la incorporación de un espacio exclusivo para el sistema TransMilenio.

 

Las intervenciones cercanas a los humedales Torca y Guaymaral estarán sujetas a estrictos controles de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, lo que condiciona cualquier avance en estas áreas a la aprobación de medidas de protección ambiental.

 

Además de la infraestructura vehicular, el plan incluye ciclorrutas, andenes y soluciones como retornos a desnivel en puntos estratégicos, lo que apunta a mejorar la seguridad y la movilidad integral del corredor.

 

Con una extensión aproximada de 18 kilómetros, el proyecto Accesos Norte Fase II busca aliviar la congestión en uno de los principales ingresos a Bogotá, facilitando la conexión con los municipios del norte de Cundinamarca y reduciendo los tiempos de desplazamiento para miles de usuarios.