La preocupación por la seguridad vial en Cundinamarca vuelve a encender las alertas, especialmente en el corredor que conecta Mosquera, Soacha y La Mesa, donde se ha detectado un cambio en la forma de operar de las bandas delincuenciales.

 

El caso que marcó el inicio de esta situación ocurrió el pasado 27 de abril en el sector de Mondoñedo. Allí, una familia fue víctima de hurto y agresiones mientras atendía una falla mecánica en su vehículo. A raíz de este hecho, se reforzó la presencia policial sobre la vía principal entre Mosquera y La Mesa.

 

Sin embargo, los delincuentes habrían modificado su estrategia. El 3 de mayo se registró un nuevo episodio, esta vez en una vía veredal que comunica Soacha con La Mesa, donde al menos 15 personas fueron retenidas y despojadas de tres vehículos. Según las autoridades, los responsables estarían utilizando pinchazos provocados para obligar a los conductores a detenerse y así cometer los asaltos.

 

La Policía Nacional de Colombia confirmó que actualmente operan cuatro puestos de control en la zona, junto con patrullajes móviles en los que participan unidades de Tránsito, Carabineros y Vigilancia, en un intento por contener la ola de inseguridad.

 

Entre tanto, se espera que los primeros resultados de las investigaciones sean revelados en los próximos días, en medio de la creciente inquietud de quienes transitan por este importante corredor vial del departamento.