La liberación fue posible gracias al trabajo articulado entre la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá, en el marco del Comité Interinstitucional para el Control del Tráfico Ilegal de Flora y Fauna Silvestres.

 

Entre las especies liberadas se encuentran zarigüeyas, ranas, aves, un armadillo, un zorro y un búho, animales que habían sido víctimas de tenencia y comercialización ilegal. Tras su rescate, las especies pasaron por procesos de valoración, recuperación y rehabilitación, que permitieron determinar su viabilidad para regresar a la vida silvestre.

 

Las autoridades reiteraron que el tráfico ilegal de fauna silvestre constituye un delito ambiental que afecta gravemente los ecosistemas y pone en riesgo la biodiversidad del país. Asimismo, hicieron un llamado a la ciudadanía para denunciar este tipo de prácticas ilegales y contribuir a la protección de la fauna y los recursos naturales.

 

La CAR y la Secretaría de Ambiente destacaron que este tipo de acciones fortalecen la conservación de los ecosistemas y refuerzan el compromiso institucional con la defensa de la vida silvestre en la región.