En estos municipios se construirán parte de los 96,7 kilómetros de redes que conforman la nueva etapa del plan energético.
Gracias a esta iniciativa, 340 hogares de Apulo y decenas más en Quipile podrán acceder al servicio de gas natural, dejando atrás el uso de leña, carbón y cilindros de gas, mejorando así su salud, comodidad y calidad de vida.
El proyecto, liderado por la Gobernación de Cundinamarca y la Secretaría de Energías y Minería Sostenible, también beneficia a las comunidades rurales de Jerusalén, Tocaima y Nariño, sumando 940 nuevos hogares conectados en esta fase.
En Jerusalén serán 455 las familias beneficiadas y en Nariño 72, contribuyendo a cerrar la brecha energética entre el campo y la ciudad.
Actualmente, un 4,7% de las familias cundinamarquesas aún no cuentan con este servicio, por lo que el departamento trabaja para alcanzar la meta de 20.000 nuevos usuarios conectados.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.