Ousmane Dembélé, a sus 28 años, completó una transformación que pocos esperaban.

 

De ser blanco de burlas por sus constantes lesiones e irregularidad en el FC Barcelona, pasó a convertirse en el líder del PSG tras la salida de Kylian Mbappé.

 

Con una temporada brillante (35 goles en 53 partidos), fue clave en los títulos del club parisino y se llevó el Balón de Oro, superando a figuras como Erling Haaland y Vinícius Jr.

 

Por su parte, la colombiana Linda Caicedo volvió a brillar en el radar internacional. La delantera del Real Madrid fue nominada al Trofeo Kopa Femenino, que reconoce a la mejor jugadora joven del mundo, y terminó en el segundo lugar, solo por detrás de la española-nigeriana Vicky López, figura del FC Barcelona.

 

Aunque no asistió a la ceremonia en París, el reconocimiento a Caicedo consolida su estatus como una de las mayores promesas del fútbol femenino global