El estudio, liderado por la historiadora Martha Lucía Sánchez Villalobos, analiza más de 770 registros documentales que revelan cómo la cocina refleja la cultura, el poder y la identidad de los pueblos.

 

Desde la Colonia, los indígenas cultivaban maíz, fríjol, turmas y frutas como guayaba y aguacate, mientras los españoles introdujeron trigo, ganado y lácteos. En regiones cálidas se consumían yuca, pescado, carnes de monte e incluso iguanas.

 

El documento también menciona crisis alimentarias por acaparamiento y fenómenos climáticos, el uso de la sal como moneda de cambio, la preocupación por el consumo excesivo de chicha, y la dieta de los soldados en las guerras del siglo XIX, basada en carne salada, papas, arroz, panela y chocolate.

 

El estudio está disponible en la página web del Archivo General de la Nación. Una valiosa ventana para comprender cómo la cocina también cuenta la historia de Colombia.