La medida impactará de manera directa a varios productos clave del comercio bilateral, entre ellos la energía eléctrica, los medicamentos, el azúcar, los vehículos y el café sin tostar, bienes que tienen una alta participación en las exportaciones colombianas hacia el mercado ecuatoriano.

 

El incremento del 30% en los costos de ingreso podría provocar una caída en las ventas y una pérdida de competitividad frente a proveedores de otros países.

 

Uno de los sectores más expuestos es el cafetero, ya que el café sin tostar, que registró un crecimiento del 90,7% en su valor durante el último año, enfrentaría mayores dificultades para mantener su dinamismo comercial.

 

El sector farmacéutico también se vería afectado, pues representa el 3,1% del comercio bilateral y tendría mayores obstáculos para sostener su presencia en Ecuador. Analistas advierten que el impacto no se limitará a grandes empresas exportadoras, sino que también alcanzará a pequeñas y medianas compañías colombianas, con posibles repercusiones en el empleo y en la economía de las regiones fronterizas.