Lo que comenzó como una parada de emergencia en carretera terminó convertido en un episodio de terror para una familia que viajaba por el corredor vial entre Girardot y Bogotá. El hecho ocurrió en la vía Mosquera–Soacha, cuando los ocupantes del vehículo detuvieron su recorrido para cambiar una llanta pinchada.

 

Según el relato entregado por las víctimas a Noticias Caracol, seis hombres armados aparecieron en el lugar y los obligaron a internarse en una zona boscosa. Allí habrían sido amarrados, despojados de sus pertenencias y retenidos durante aproximadamente siete horas.

 

La familia aseguró que los delincuentes agredieron físicamente a varias personas, entre ellas mujeres adultas mayores y un menor de edad. Además, denunciaron que los atacantes exigían claves bancarias e incluso intentaron acceder a las cuentas mediante reconocimiento facial desde los teléfonos celulares de las víctimas.

 

Tras el robo, los delincuentes huyeron con el vehículo y abandonaron a la familia en el sector. Horas después, el automóvil habría sido localizado en Soacha gracias a información obtenida por allegados y no por labores oficiales de búsqueda.

 

Las víctimas también cuestionaron la atención recibida por parte de las autoridades, asegurando que no encontraron una respuesta inmediata cuando acudieron a denunciar lo ocurrido.

 

Frente al caso, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, afirmó que hasta ahora no existe una denuncia formal sobre el hecho y solicitó a la Policía ubicar a la familia para avanzar en la investigación. El mandatario indicó además que no se tienen antecedentes recientes de una modalidad similar en ese corredor vial.

 

El caso volvió a generar preocupación por las condiciones de seguridad en las carreteras del departamento, especialmente en rutas altamente transitadas por viajeros y transportadores.