Fue la propia ministra de trabajo, Gloria Inés Ramírez, quien radicó ante la Cámara de Representantes el nuevo proyecto con el cual, según el Gobierno, se pretende enfrentar la inestabilidad y la informalidad laboral, la tercerización y la intermediación, como también temas relacionados con recargos nocturnos, despidos injustificados, recargo por trabajos dominicales y festivos, entre otros.

 

Según la jefe de la cartera de trabajo, los puntos de esta reforma están relacionados con las nuevas formas de contratación, trabajo a distancia, en plataformas digitales, trabajo agropecuario, doméstico y deportistas profesionales, brechas de género, economía del cuidado, jornadas flexibles, etc.

 

El documento establece las formas de contrato laboral como: Término indefinido, fijo, por duración de obra o labor determinada.

 

La presentación de esta reforma laboral ya generó el rechazo, pues, según los empresarios, no fue correcta la forma en la que se radicó ya que no notificaron a congresistas y tampoco a los gremios.

 

Bruce Mac Master, presidente de la Andi, aseguró que “como miembros de la Comisión Tripartita de Políticas Laborales le habíamos solicitado formalmente al ministerio que citara a una reunión para debatir un nuevo proyecto. Esto no sucedió”.