Transportadores particulares y públicos protestaron por el aumento mensual en el precio de la gasolina, que pasó de $200 al mes a $600 con el fin de cerrar la brecha del hueco fiscal originado en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustible (Fepc).

 

En diferentes ciudades, los conductores se dieron cita en puntos estratégicos de la ciudad en hora ‘pico’, lo que ocasionó que se presentaran inconvenientes en la movilidad de quienes se necesitaban desplazar hacia sus lugares de trabajo y estudio.

 

En Bogotá, por ejemplo, algunas estaciones de TransMilenio operaron de manera intermitente.

 

Por  su parte, Alfonso Medrano, presidente de la cámara de transporte, propuso la instalación de mesas técnicas para revisar la situación.