El cambio de sede representa un paso estratégico para el club, que busca estabilidad logística y un escenario óptimo para entrenamientos y encuentros oficiales.

 

La administración municipal aseguró que el estadio se encuentra adecuadamente acondicionado y que se realizarán ajustes adicionales para recibir al equipo y a la afición.

 

Pese al tropiezo de perder la final y la oportunidad de llegar a la A del fútbol colombiano frente al deportivo Cúcuta, el Real Cundinamarca proyecta esta mudanza como un impulso para fortalecer su plantel, acercarse más a la afición y consolidarse como referente del fútbol del departamento.

 

La expectativa crece entre los hinchas, que desde enero podrán acompañar al equipo en su nueva casa en Mosquera.