Muertes por fiebre amarilla reactivan la alerta sanitaria en Colombia
Las autoridades de salud confirmaron que la fiebre amarilla, una enfermedad viral transmitida por mosquitos, vuelve a representar una amenaza seria para la salud pública.
En 2026, varias regiones del país han reportado un incremento preocupante de casos y fallecimientos, con Tolima como el principal foco del brote.
La secretaria de Salud del Tolima, Katherine Rengifo, indicó que el acumulado histórico en el departamento asciende a 139 casos y 57 muertes. Solo en lo corrido de este año se han registrado 15 nuevos contagios, de los cuales 10 personas fallecieron y cinco permanecen bajo seguimiento médico.
Según la funcionaria, una proporción importante de los casos corresponde a personas procedentes de Bogotá y Cundinamarca, lo que motivó un llamado al Gobierno Nacional para fortalecer el trabajo articulado en vacunación y control del virus, especialmente en zonas de alta movilidad poblacional.
La situación actual se suma a un panorama que ya había generado preocupación desde 2024 y que llevó al Ministerio de Salud a declarar emergencia sanitaria nacional en 2025, tras detectarse contagios en áreas rurales y periurbanas que no eran consideradas tradicionalmente de alto riesgo.
Las autoridades reiteraron que la vacuna contra la fiebre amarilla es gratuita, segura y la principal herramienta para prevenir muertes, aunque su cobertura sigue siendo insuficiente en varias regiones. La OPS ha advertido que factores como la movilidad humana, el cambio climático y la expansión de los vectores aumentan el riesgo de nuevos brotes.
Finalmente, el llamado de las entidades sanitarias es claro: vacunarse oportunamente, especialmente antes de viajar a zonas endémicas, y acudir de inmediato a los servicios de salud ante síntomas como fiebre alta, dolor de cabeza, náuseas, vómito, ictericia y sangrados, señales de alerta de esta enfermedad potencialmente mortal.
Su dirección de correo no será publicada.